miércoles, 5 de agosto de 2009

tengo el corazón partío ( Nieves Orellana de Molina)

Llevo muchos años luchando, como en su día lo hiciera Don Quijote contra un imposible: la protección animal ¡en España!.

Y cómo la antigüedad dicen que es un grado, quiero hacer una propuesta si puede ser de ley, para que las agencias de viajes, los hoteleros, los constructores, los ginecólogos, los alergólogos, los pediatras, los muertos, los caseros y los vecinos, tengan la obligación de pagar una cantidad, como si de la Seguridad Social se tratase, destinada al mantenimiento de los refugios para perros y gatos.

Y lo propongo, porque parecen ser directamente responsables de los cientos de abandonos que se han registrado en nuestro departamento de adopciones últimamente; todos ellos solapados bajo la terapia vacacional, las reducidas medidas de los nuevos pisos, la prescripción médica y la buena convivencia vecinal. Eso sí, hay una pauta común: a todos y cada uno de los propietarios se les destroza el corazón porque....”si no fuera por esos, jamás darían a su animal de compañía”.

Y si no fuera por la alergia del niño, que tiene 25 años, y que es provocada sin duda por el perro que tiene 12 (durante 11 años figura que el perro ha sido calvo), y que ha surgido hace dos meses, no lo daría; entonces le das el nombre de un producto que elimina ese problema, y entonces con gran espanto te dice, que los vecinos se quejan porque ladra (durante 11 años figura que ha sido mudo); le explicas como solucionarlo, y aparece ¡bendito sea! el no poderlo atender debidamente por el pequeño tamaño del piso, y la falta de espacio para que el pobre animal viva con mediana dignidad.
Por todo ello han tomado la durísima decisión, a costa de grandes lágrimas y mesado de cabellos, de darlo a una familia con un gran jardín.

Y entonces tú te preguntas, ¿si durante 11 años ha sido un caniche, y de golpe una mañana como una reencarnación kafkiana, se ha transformado en un pastor alemán? ¿por qué no le sugieres al tan dolido dueño que llame a la tele para que le hagan un reportaje en algún programa de esos que presentan misterios paranormales sin resolver?.

Pero es justo en ese instante, cuando tus nervios te juegan una mala pasada al no poder soportar durante más tiempo esa absurda e inútil conversación, que nunca llegará a nada y estallas en un: ¡ oiga! es usted muy libre, como necio propietario de un animal que va a ser abandonado, de tener la poca cultura que estime oportuna, y el nivel intelectual mínimo que le permita firmar con una cruz para evitarse la tinta en yema del dedo... pero por favor no nos tenga media hora al teléfono, porque hay otras catorce llamadas en espera de soltar el mismo rollo (llevo tiempo sospechando que existen academias en donde imparten cursillos sobre como largarlos). Si ello le parece enriquecedor para su escaso intelecto, no nos tome a nosotros por lo mismo, ya que bastante tenemos con aguantar a pie firme sus cretineces, para evitar que acabe usted matando al perro.

¡ Ah! Y sobre los muertos del primer párrafo, si es usted heredero, nuestra felicitación. Suponemos que habrá podido atender debidamente tanto la cuenta bancaria, como las propiedades de su difunto familiar que, quizá confió en que también atendería a sus perros y a sus dos gatos.


El texto es de nuestra amiga y colaboradora Nieves Orellana de Molina, y la viñeta de Romero.